lunes, 31 de octubre de 2016

(Poema) Observemos

Observemos el lindo paisaje,
Que rodea nuestros cuerpos,
Contemplemos este viaje
Que detiene nuestro tiempo

Tomemos fotos mentales,
De cada bello momento,
Caminemos, besemos,
Abracemos e imaginemos
Que estas obras ambientales
Se convertiran en nuestro verso.

Descansamos al pie de un árbol
Y miremos hacia el cielo
Buscando nubes de mármol
Y aves con plumaje de hielo.

Miremos los árboles de colores
Disfrutemos los ríos congelados
Recordemos de la lluvia sus olores
Y de los días los rayos dorados.

Adoremos a las ciudades pérdidas,
Que encontramos en un beso
Y a las culturas desconocidas
Que nos mantuvieron presos.

Cantemos cual junglares
Nuestra eterna travesía
Y recordemos los lugares
Llenos de melancolía.

La vida se nos escapa
Y los recuerdos nos congelan
Ven conmigo a recorrer el mapa
Y a observar las maravillas que quedan

- Noctámbulo

jueves, 20 de octubre de 2016

(poema) Viajemos

Con las manos entrelazadas
Y los pies en sincronía
Recorramos las pisadas
Y escribamos la travesía,
Porque vida hay solo una
Y tu ya eres parte de la mía.

A lugares desconocidos
Por veredas insospechadas
Forjemos nuevos caminos
Y extendamos la caminata

Caminemos sobre el agua
Y surquemos las mareas
Naufraguemos a diez leguas
Y que nos guíen las estrellas.

Volemos sobre la  tierra
Durmamos con luna de plata
Soñemos con Inglaterra,
España, Corea e Italia.

Seamos pájaros a la deriva
Mirando atardeceres de colores,
Y escribamos en cursiva
En las nubes nuestros nombres

Viajemos por el mundo,
Sintamonos infinitos,
Y de un tumbo a otro tumbo
Convirtamonos en mitos.

-Noctámbulo

martes, 18 de octubre de 2016

(Poema) Caminata

Mis pies seguían tus pasos
Por los verdes senderos
Mis ojos veían tus labios
Que exclaman los "te quieros" 

Me observabas de soslayo
Y sonreias con ternura
Me tomabas de la mano
Yo tomaba tu cintura

Señalabas a las ardillas
Las nubes y gorriones
Yo observaba tus mejillas
Tu rostro y expresiones

Mirabas a los arboles
Los abetos y los robles
Yo miraba tu figura
Tus curvas y tus bordes

Me miraste de repente
Y me dijiste con gran pasión
"Todo aquí es muy hermoso"... 
"Todo sin excepción"
Yo te abrace muy fuerte
Y en mi pecho te arrope
Pose un beso en tu frente
Y tu rostro acaricie

Separamos nuestros cuerpos
Y en las manos las esposas
Y con pasos avanzamos
Persiguiendo mariposas

Caminado y caminando
Contemplando el paisaje
Nos sentamos esperando
A que cambiara aquel paraje
Que el ocaso se acercara
Y dictara nuestro viaje
Que la luna se presentara
Y nos quitara el equipaje

Pero no llego la luna
Ni siquiera el bello ocaso
Nos levantamos al instante
Y seguimos nuestro paso

Regresamos por el camino
Que dejaron los zapatos
Caminando con destino
De regreso a donde comenzamos
Sonriendo, abrazando
Acariciando y besando
Contando cuentos cortos
Disfrutando de aquel rato
Prometiendo repetirlo cada de vez en cuando

-Noctámbulo (escritos para una Bella Damisela)

lunes, 10 de octubre de 2016

Diario de un Noctámbulo 9 - Reencuentro y despedida

Nos dimos cita en el parque que nos vio robarnos sonrisas algunos años atrás. La tarde era un poco fría y los árboles desprendían sus anaranjadas y amarillas hojas. Fue una tarde fría de otoño en la que nuestra historia tuvo su final inminente. Tus ojos  claros no brillaban de igual manera que otras veces, tus labios no provocaban mi delirio y tus manos escondidas en tu abrigo indicaban la negativa a las mías. El silencio domino los primeros minutos de nuestro encuentro, y después de un cruce de miradas, comenzaste con la fatídica despedida.

Hablamos del pasado nostálgico en el que todo era fácil y hermoso, también comentaste los tiempos difíciles en los que estuvimos el uno para el otro. Comenté lo importante que fuiste en mi vida, y los cambios positivos que logre a tu lado... Poco a poco la plática derivó en quejas y arrepentimientos, culpas y tristeza. Comenté con ella mi analogía de "la ardilla y el ave", cómo era lógico uso mi analogía en mi contra, diciendo que un ave puede vivir en el suelo, siempre y cuando alguien la haga sentirse en el cielo con detalles, esa siempre fue una de sus cualidades. Yo no tuve más remedio que llevar la conversación al motivo que nos llevó hasta ese instante.

- ¿Cuando fue que tocamos fondo en nuestra relación?- dije mientras las primeras lágrimas silenciosas recorrían mis mejillas.

Después de unos minutos de silencio ella contestó.
-  no lo sé, de un día a otro nada fue como en un principio. Y aunque luche para volver a los días fáciles, no lo logré. - su mirada se clavó en el piso.

En ese instante pose mi mano sobre su cabeza y tratando de no quebrar mi voz, le dije.
- será mejor que lo dejemos aquí. Te mereces algo mejor que ser infeliz… ambos nos merecemos algo mejor. - y con lágrimas cayendo de mis ojos traté de recitar partes del poema inicial de Yayo González (Paté de Fuá) en la canción, "sin razón ni despedida".

"Quedaremos en la herida que dejó el último abrazo, y en el vino, que en los vasos sabe a rumbo y despedida. Y Llevaremos la pesada carga de los sentimientos, cómo lágrima en el viento, como sombra en la mirada. Tanto hay que decir, que nada nos diremos por si acaso, y a la luz de un triste ocaso, simulando fortaleza, marcharemos con tristeza en cada uno de los pasos".

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Mientras el sol se ocultaba ella dejaba el parque con lágrimas en los ojos. Yo por mi parte, encendí un cigarro y lloré en silencio en la banca más alejada del parque.

- Noctámbulo

Diario de un Noctámbulo 8 - "No eras tú, sino tal vez yo"


No pude volar… Ése fue el único detalle que nos derribo del paraíso de besos y caricias que habíamos construído.
No, tal vez sólo fue la gota incipiente que derramó el vaso. Ambos decíamos amarnos y estoy seguro de que por un momento en nuestra relación así fue. Inclusive, puede ser que su partida sea un acto de amor mismo. Jamás encontramos un motivo determinante para cortar nuestra relación, jamás hicimos algo que pudiera lastimar al otro. Simplemente nuestra manera de amar era diferente… ella buscaba en mí, un "amador", un hombre que estuviera en todo momento con ella, y yo le ofrecí un "racional" (no podía estar siempre con ella, porque individualmente aún teníamos proyectos personales), quise darle espacio para que volará, y así mismo le pedía mi espacio para mirar el cielo. Ella perdió su identidad voladora por querer estar siempre conmigo, y llegado el momento, su añoranza de surcar cielos la hizo emprender su vuelo. Jamás quise que dejará de volar, pero ella se empeño en querer volar junto conmigo… y yo simplemente no pude.
Siendo un romántico podría decir que el destino nos hizo comprender que no éramos el uno para el otro. Que a pesar del fuerte sentimiento que nos unió, y la gran admiración que nos teníamos, a pesar del gran aprecio que crecio dentro nuestro y de todos los sentimientos que brotaban dentro nuestro, a pesar de todo eso, ella no podía tener un final feliz a mi lado... Y si un día regresa, el siguiente acto de amor será el mío… no volviendo a atarla.
Espero que estás sean las últimas líneas que escriba sobre ella… 12:00a.m. el sueño comienza a caer sobre mis pestañas.
1:23a.m. Mi celular sonó, era un mensaje de ella.
-"Buenas noches, ¿Me gustaría hablar contigo?… ¿Puedes este fin de semana?… responde por favor.
No le guardo ningún rencor. Ya ha pasado más de un mes desde que se fue…
+"Buenas noches, si claro… sólo dime lugar y hora. Espero que estés bien.

Diario de un Noctámbulo 7 - Analogía de la Ardilla


Cada fin de semana mis amigos vienen a tomar algunos tragos conmigo. Podría decir que es el único día de la semana en que no me siento miserable. El único día en que tu recuerdo no me hiere hasta dejarme mal herido.
He desarrollado una analogía perfecta sobre nuestra historia. Tu eres una hermosa ave que canta sobre las copas de los árboles y yo soy un roedor que trepa en ellos. Una tarde nos encontramos en la copa de un gran árbol. Nos conocimos y por primera vez en nuestra existencia encontramos un ser extraño, diferente, raro... Pero con un mismo ideal, adorar el cielo y lo que en él se encuentra (yo adoraba verlo y tu surcarlo). Todo iba bien, nos veíamos cada tarde en aquel árbol, te invité a conocer el aburrido suelo y fuimos felices en aquellas caminatas... Hasta que comenzaste a añorar otros lugares, hasta que me invitaste a emprender el vuelo a tu lado, hasta que te cansaste de un ser que no podía seguir tu vuelo... Así que supongo un día decidiste emprenderlo, dejando atrás lo que te había detenido por un largo tiempo.
- Noctámbulo

Diario de un Noctámbulo 6 - Parque nocturno


El humo sigue persiguiendo mis pasos, y el alcohol sigue arruyandome por las noches. Mi mente sigue extrañando tus labios, tus ojos y tu piel de bronce.
Decir que después de estas últimas semanas me he desprendido completamente de tu ser, seria tan falso cómo decir que la luna se oculta del sol al amanecer.
Estos últimos tres días he salido por las noches a caminar alrededor de dos parques cercanos a mi apartamento. Mientras camino voy aspirando el humo de un cigarro y escuchando música con mis audífonos. Normalmente camino hasta las bancas situadas en medio de alguno de los parques y me siento a observar a los jóvenes jugar fútbol rápido en las canchas de Basketball, "Uruguayito" le llaman algunos. También observó a la gente que corre alrededor del parque, a los niños jugando en los columpios y resbaladillas, a las parejas que se recuestan en el pasto y a los ancianos que ya no corren, solo caminan... Mientras observó esto, el cigarro en mi mano comienza a extinguirse. Me pregunto ¿Qué pensará toda esa gente de mí?, un ser taciturno que desde hace tres días se hace presente, fuma hasta terminar su cigarro y después sigue su camino. Más de alguno pensará que me estoy extinguiendo en cada calada. Otros más se intentarán una historia sobre mi pasado. La verdad es que jamás ha importado mucho lo que digan de mí. Lo único cierto es que en la oscuridad de aquellos parques me olvido por unos minutos de ti.
-Noctámbulo